Conclusiones del VII Congreso del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género

Conclusiones del VII Congreso del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género

Las conclusiones del VII Congreso del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, que se ha celebrado estos últimos días en el antiguo Salón de Plenos del Senado, reivindican una mayor implicación institucional y la adopción de determinadas medidas legales para mejorar la protección de las víctimas de la violencia sobre la mujer.

Los asistentes al VII Congreso, tras acoger con satisfacción la próxima aparición de una nueva herramienta de valoración policial del riesgo, que mejorará la capacidad predictiva de los casos reincidentes, han expresado la importancia de mejorar las valoraciones forenses del riesgo de las potenciales víctimas de violencia de género, para lo que han instado a las administraciones competentes a la implementación de las unidades forenses de valoración del riesgo donde todavía no existen “y a que las mismas sean suficientemente dotadas con los medios personales y materiales necesarios para su correcto funcionamiento”.

Las conclusiones, que han sido leídas al término del Congreso por la presidenta del Observatorio y vocal del Consejo General del Poder Judicial Ángeles Carmona, también hacen referencia a la necesidad de que la agravante de género sea aplicable en todos los hechos delictivos cometidos contra la mujer, independientemente de la vinculación entre víctima y agresor.

Asimismo, los participantes en el Congreso consideran imprescindible, en aras de acabar con la trata de personas, trasponer a nuestro ordenamiento el Convenio para la represión de la trata de personas y de prostitución ajena, firmado en Lake Success, Nueva York, el pasado 21 de marzo, al objeto de poder arbitrar un sistema de protección integral de las potenciales víctimas.

Los asistentes al VII Congreso del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género también ponen especial énfasis en luchar contra algunos mitos y estereotipos anclados en la sociedad (“solo hay violación si hay lesiones”, “las víctimas tienen que estar anímicamente deshechas”…), que distorsionan la realidad e impiden una eficaz persecución de los delitos contra la libertad sexual.

Finalmente, el VII Congreso del Observatorio apuesta por reforzar la formación y concienciación social de cara a considerar a todos los efectos a los menores como víctimas directas de la violencia, incluso a pesar de no ser directamente agredidos, “entendiendo que la vida en un entorno de violencia influye directamente en su desarrollo físico y emocional”.